Prepárense unas albóndigas con abundante salsa de tomate.
Cuézanse los espaguetis al dente, en abundante agua hirviendo, un poco de sal, un chorro de aceite y una hoja de laurel. Se puede añadir una nuez de mantequilla después de escurrirlos en un colador.
Mézclense en una olla y caliéntese juntos, muy brevemente. Al servir, ofrecer a cada comensal queso rallado, preferentemente parmesano (y una rallador de mesa)




Dicen los italianos que si le echas aceite al agua arruinas el plato, pues la pasta no cogera bien el sabor de la salsa. Asi que a lo mejor deberemos ponerle al chef un gorro de cemento y llevarlo a pasear por Nueva Jersey…:-)
Pd, ahora en serio. ¿Solo una hoja de laurel? ¿ O te refieres a una ramita?
comentario por lamastelle — 2005/12/19 @ 10:34 pm |
Dicen los italianos que si le echas aceite al agua arruinas el plato, pues la pasta no cogera bien el sabor de la salsa. Asi que a lo mejor deberemos ponerle al chef un gorro de cemento y llevarlo a pasear por Nueva Jersey…:-)
Pd, ahora en serio. ¿Solo una hoja de laurel? ¿ O te refieres a una ramita?
comentario por lamastelle — 2005/12/19 @ 10:34 pm |
Pues la mamma de mi amiga Mónica bien que le echaba aceite al agua.
Sí, una hojita y si no quieres no se la echas. Más puede ser malo, el laurel es alucinógeno, como bien sabían las pitonisas de Delfos.
comentario por Zifra — 2005/12/19 @ 11:28 pm |